Hogar LVN

¿Quiénes somos?

Desde 1976, el Hogar Liga de Vida Nueva (NLCH por sus siglas en inglés) ha sido un refugio y un lugar seguro para niños huérfanos y maltratados. Aquí, encuentran a las personas y los recursos necesarios para sanar, desarrollar y crecer física, emocional y mentalmente. "Un hogar" es una familia, no un inmueble. Uno de nuestros valores clave, más que ser una institución, es ser una familia. Como tal, oramos y trabajamos fisicamente, emocionalmente  para criar niños que, un día, puedan vivir vidas rectas como esposos y esposas, padres y madres, empleados y líderes responsables y productivos.  


¿Qué hacemos en NLCH?

Durante las primeras semanas, los niños llegan a conocer a sus encargados, al personal de apoyo y a los otros niños que viven en el hogar. Además, nuestro personal  de bienestar (trabajadores sociales, enfermeras, psicólogos y pastores) trabajan juntos para identificar y satisfacer las necesidades (a largo plazo) de los niños. Se reciben a los niños por medio de una orden judicial de un juez en consulta con la Fiscalía General.

Al llegar, oramos con y por cada niño y empezamos el proceso de evaluar su estado y sus necesidades inmediatas. Esto incluye recopilar tanta  información sobre su historial como sea posible y realizar exámenes físicos y psicológicos preliminares. 


Los niños están ubicados en una de las cinco casas del campus. Durante su permanencia en NLCH, cada niño constantemente recibe:

  • Amor
  • A Jesús como el Centro
  • Agua limpia
  • Un lugar seguro
  • Educación crisitana
  • Habilidades
  • Buena comida
  • Atención Médica
  • Desarollo Espiritual


Muchos de nuestros niños viven con nosotros durante su niñez y su adultez temprana, terminan si educación, adquieren habilidades prácticas para la vida, y reciben disciplina. Sin embargo, el tiempo de permanencia de un niño depende completemente de los jueces quienes supervisan los casos en marcha. Por lo cual, algunas veces se les ubica en los hogares de otros miembros de su familia, se les traslada otro hogar. 


programa de mentores

La labor del mentor es de voluntad propia para dedicar intencionalmente tiempo de amor, capacitación, entrenamiento y desarrollo de las habilidades emocionales y espirituales del joven o niño que se encuentre abrigado en una entidad temporal. Debe promover las metas del cuidado competente de niñez y adolescencia vulnerable: seguridad, permanencia y bienestar, a través de la relación mentor-NNA. 


Los mentores pueden tener un impacto significativamente positivo en la restauración de la confianza de la niñez y de la adolescencia hacia los adultos. Según lo que Duncan Dyason ha expuesto, en el manual “Mentoría de Niños y jóvenes que viven y tienen conexión con las calles y viven en alto riesgo social” (2014), se han encontrado beneficios de la relación entre un niño o un joven y un mentor, ya que se ha comprobado que esta relación motiva a los niños y a los jóvenes a tomar decisiones positivas de vida. Además, el programa de Mentores, como cualquier otra forma de servicio al huérfano, no solo responde en obediencia al llamado de la Iglesia a defender al débil y necesitado, sino que también es una plataforma en la cual el cuerpo de Cristo puede hacer discípulos. La relación mentor-NNA debe tener como bases la verdad, amor, gracia, perdón y misericordia, exponiendo en cada oportunidad el mensaje del Evangelio.


Requisitos: Aplicación (haz click para completar), copia de DPI, Certificado Renas, policiacos, penales.


Si tiene preguntas sobre el programa de mentores, contáctenos por medio de correo electrónico a mentores@nlai.org

apadrinamiento

Por únicamente $35 o Q250 al mes (Q8.33 al día), puede colaborar apadrinando a uno de los niños de NLCH. Su contribución deducible de impuestos ayuda a proporcionarle a cada niño atención las 24 horas en su desarrollo a largo plazo. Esto incluye: comida, vestuario, educación, medicina, seguridad, instrucción discipulada de habilidades para la vida, consejería psicológica y satisfacción de otras necesidades individuales. 


Debido a las complejas leyes de adopción en Guatemala, miles de niños no tienen la oportunidad de vivir en un entorno familiar amoroso y seguro. Estos niños sufren abuso, abandono y trauma. NLCH busca revertir el ciclo familiar roto. ¡No podemos hacer esto solos y ninguno de ustedes puede! Cada niño de NLCH necesita de quince padrinos para satisfacer todas sus necesidades. Trabajando juntos, sus Q250 al mes pueden cambiar drásticamente la vida de un niño. 


Si tiene preguntas sobre el apadrinamiento de un niño, contáctenos por medio de correo electrónico a sponsors@nlai.org o completa esa forma electrónica.